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Vaticano.- Desde la Plaza San Pedro en la ciudad del Vaticano, el Papa Francisco, se dirigió a la humanidad entera, para impartir la bendición Urbi et Orbi, con la cual otorgó indulgencia plenaria a todo el mundo.

En Venezuela, miles de fieles, desde sus hogares, se han unido en oración al Santo Padre, pidiendo a Jesucristo, libere nuestro país del flagelo de esta pandemia, sabiendo que Dios está con nosotros, es el camino y la Esperanza.

En medio de la pandemia que somete a riesgo a toda la humanidad, el Sumo Pontífice, ora por el mundo entero, pidiendo a Dios Padre, que por intercesión de su hijo Jesucristo y la Santísima Virgen María, nos acompañe en este momento de sufrimiento, además, nos llamó a ser uno, en medio de la tempestad: <<En tiempos de sufrimiento, entendemos el llamado de Jesús “que todos sean uno”>>.

“Señor, nos diriges una llamada, una llamada a la fe. Que no es tanto creer que Tú existes, sino ir hacia ti y confiar en ti” dijo Francisco, afirmando además que “en esta Cuaresma resuena la llamada urgente: “Convertíos” en la que se nos llama a tomar este tiempo de prueba con un momento de elección”.

Durante su homilía, el Papa Francisco continuó diciendo a la humanidad “Jesús trae serenidad en nuestras tormentas”, asimismo, les animó afirmando que “Abrazar al Señor es abrazar la Esperanza”.  Posteriormente, antes de impartir la bendición Urbi et Orbi, Papa Francisco rezó ante el famoso Cristo Milagroso por la pandemia del coronavirus, es por importante señalar que, San Juan Pablo II lo hizo hace 20 años durante el Gran Jubileo del 2000, siendo la ultima vez que la imagen salió en procesión.

Al final de su reflexión, el Papa ha pedido al Señor que bendiga “al mundo”, “de salud a los cuerpos” y consuele “los corazones”. “Nos pide que no sintamos temor, pero nuestra fe es débil y tenemos miedo”. No obstante, el Santo Padre nos alentó a ver en la oración y el servicio silencioso, nuestras armas más poderosas.

Prensa Arquidiócesis de Coro