Radio Guadalupana

Desde la Catedral Santa Ana, de la ciudad de Coro, en horas de la mañana de este II Domingo de Pascua, se llevó a cabo la Solemne Eucaristía ‹‹a puertas cerradas››, con motivo del día de la Divina Misericordia. La celebración, fue oficiada por el Excmo. Mons. Mariano José Parra Sandoval, Arzobispo Metropolitano de Coro, y concelebrada por el Vicario General de esta instancia eclesial, Mons. Robert Medina y el Vicario Parroquial de la Catedral Santa Ana, Pbro. Dunnys González.

De este modo, la homilía predicada por el Prelado, estuvo dirigida, en primer lugar, a reflexionar sobre el evangelio de este día sagrado: Juan 20, 19-31, el cual narra la aparición de Jesús a Tomás (Jn 20, 24-29), es un duplicado de la aparición a los otros discípulos (20, 19-23). La situación que aquí se describe es la de los cristianos de la segunda generación que no han visto personalmente a Jesús y tienen dificultades para reconocerlo en una situación de persecución. A ellos les dirige Juan la bienaventuranza de Jesús: ‹‹Dichosos los que crean sin haber visto››. El que se dio por amor en el Calvario, sigue entregándose para que brote la confesión de fe: ‹‹¡Señor mío y Dios mío!››.

En ese sentido, el Pastor Metropolitano de Coro, continuó diciendo: “Así como Jesús se apareció entre ellos, para darles esperanza, el Señor misericordioso siempre está presente en nuestras vidas para darnos fortaleza y aliento. Los seres humanos somos débiles, pero Jesús es misericordioso y nos da el valor para perder el miedo y transformar la sociedad, en una verdadera civilización del amor”.

Para finalizar su reflexión, Mons. Parra Sandoval, alentó a los venezolanos, desde sus Iglesias domésticas, a descubrir y proclamar la buena noticia de Jesucristo, siendo él, el centro de nuestras vidas. “Aquel que cree en Cristo, no debe tener miedo, él es misericordioso. ¡Seamos una Iglesia en salida que cumpla la palabra del Señor!”.

Prensa Arquidiócesis de Coro