Radio Guadalupana

Margarita.- A puerta cerrada y bajo estrictas normas de seguridad, con el altar mayor de la Basílica menor adornada y con la imagen de Nuestra Señora del Valle luciendo un traje alusivo al gran sacrificio que todo el personal de la salud está haciendo para ganarle la batalla al Covid19, se celebró la Santa Misa presidida por Monseñor Fernando Castro Aguayo, obispo de Margarita y concelebrada con el Pbro. Emmanuel González, párroco y rector de la Basílica Menor de Nuestra Señora del Valle.

En la homilía el señor obispo subrayó la maternidad virginal de María y el desconcierto y sufrimiento por su situación. Destacó que es la misma situación que viven muchas familias ante esta enfermedad, las calamidades y la preocupación por el contagio de personal sanitario, en especial la muerte de “insignes servidores de la salud”; en los últimos días han muerto cuatro médicos a causa del COVID-19.

Otro tema al cual hizo mención es el convertir a cada hogar un templo, recordó que, gracias a la situación de pandemia, cada familia se ha convertido en una Iglesia doméstica. Ya que no es posible ir al templo, invitó a hacer oración entorno a la imagen de la Virgen que se tenga en casa, “Recen el rosario en familia, y lean el capítulo 1 de san Mateo, compartan sus experiencias en torno a la Virgen del Valle”, y pidió a todos los fieles hacer un acto de caridad con el que sufre.

Terminó su reflexión enfatizando en el trabajo como medio de santidad parta el cristiano, en la familia es importante inculcar la fe en cada hijo, ponerle atención a la educación de los hijos que es la base de cualquier proyecto evangelizador en la Iglesia. Monseñor Castro pidió que de manera especial que el pueblo Neoespartano se uniera en torno a la madre de Jesucristo, para orar, “La oración es el consuelo de Dios. La oración y el servicio son las armas vencedoras”.

Es destacable la labor de los medios de comunicación social que han podido transmitir, a pesar de la dificultad, las celebraciones litúrgicas para llegar a cada hogar margariteño que añora estar acompañando a la Virgen del Valle.