Radio Guadalupana

En el marco del “Mes Nacional de la Adopción”, el Obispo de Arlington, Virginia (Estados Unidos), Mons. Michael Burbidge, pidió a los católicos que apoyen a las familias adoptivas y llamó a reconocer el importante trabajo de las agencias de adopción basadas en la fe.

“Durante 25 años, nuestro país ha observado noviembre como el Mes Nacional de la Adopción, un tiempo reservado para celebrar la adopción y considerar cómo podemos apoyar a quienes son adoptados, sus padres biológicos y sus familias adoptivas”, dijo en un comunicado.

“La adopción tiene raíces profundas en nuestra fe católica y es evidente en la Sagrada Escritura, ya que San José fue [el] padre adoptivo amoroso de Nuestro Señor”, añadió.

Mons. Burbidge elogió el trabajo de Caridades Católicas de la Diócesis de Arlington, que desde 1947 viene ayudando a los futuros padres que “han discernido con valentía y altruismo que pueden darle lo mejor a sus hijos siguiendo un plan de adopción”. Además, ayudan a que los padres adopten niños de todas las edades, con necesidades especiales y en hogares de crianza.

El Papa Francisco ha alentado la adopción y ha pedido apoyar a las familias adoptivas para hacer que el usual y difícil proceso burocrático que implica sea más sencillo.

“[Hay] muchas, muchas familias que no tienen hijos y sin duda desearían tener uno con la adopción”, dijo el Santo Padre a los empleados y pacientes de un hospital italiano para niños abandonados el 2019. “Avancemos para crear una cultura de adopción, porque hay tantos niños abandonados, solos, víctimas de la guerra, etc.”, añadió.

Mons. Burbidge dijo que las agencias de adopción basadas en la fe a menudo atraen a los padres que desean trabajar con organizaciones que comparten sus valores.

“Muchos padres que buscan los servicios de Caridades Católicas acuden a nosotros porque quieren trabajar con el personal y los consejeros cuya fe motiva su trabajo, y Caridades Católicas de la Diócesis de Arlington sigue siendo un apoyo de por vida para todos los que han trabajado con nuestro programa de adopción, incluidas las personas adoptadas”, señaló.

Además, el Prelado expresó su gratitud porque Caridades Católicas de la Diócesis de Arlington “ha mantenido esta protección legal para las familias llenas de fe y sus proveedores de adopción”. Además, pidió a los católicos que oren por la protección continua de los grupos religiosos mientras llevan a cabo su trabajo.

“Busquemos también la guía de Nuestro Señor,  la intercesión de María nuestra Madre y su padre adoptivo, San José, mientras trabajamos para asegurar que los niños encuentren los hogares a los que Dios los llama”, dijo.

“Y que Nuestro Señor Jesús continúe bendiciendo a los padres que dan a sus hijos en adopción y a las familias que adoptan niños”, concluyó.

En los últimos años, las agencias de adopción católicas en varios estados tuvieron que cerrar debido a su convicción de que los niños deben ser colocados en hogares con una madre y un padre.

Esta semana la Corte Suprema de Estados Unidos escuchará el caso Fulton vs. Filadelfia, que involucra a una agencia católica que perdió un contrato con la ciudad para proveer el servicio de adopción debido al requisito de colocar a los niños con parejas del mismo sexo.

En 2018 la senadora Kamala Harris, ahora candidata demócrata a la vicepresidencia, cuestionó a una candidata judicial sobre su membresía en la junta de Bethany Christian Services, una organización mundial sin fines de lucro que brinda servicios de adopción y apoyo en casos de crisis durante el embarazo. Harris dijo que la organización “discriminó a las parejas LGBTQ que buscaban adoptar niños”.

En diciembre de 2019, una nueva norma del Departamento de Salud y Servicios Humanos de Estados Unidos aclaró que las agencias de adopción y de crianza basadas en la fe podrían recibir fondos federales sin tener que colocar a los niños con parejas del mismo sexo.

La norma reemplazó una regulación de 2016 de la administración Obama, que prohibía que las agencias de adopción recibieran fondos federales si optaban por colocar a los niños solo con una madre y un padre casados.