Radio Guadalupana

La diputada nacional por Buenos Aires (Argentina), Dina Rezinovsky, advirtió que el proyecto de ley presentado por el presidente Alberto Fernández pretende que el aborto se practique de manera irrestricta hasta el último momento del embarazo.

El trámite del proyecto de legalización del aborto en la Cámara de Diputados de Argentina tomaría solo diez días, del 1 al 10 de diciembre, rapidez que ha sido criticada por los legisladores provida.

En declaraciones a ACI Prensa este 30 de noviembre, la diputada Rezinovsky dijo que, “al igual que el proyecto de ley de 2018, el texto habla de legalizar el aborto en la semana 14 de gestación, pero además habla de causales que tiene que ver con la salud, entendida en el sentido amplio que tiene la Organización Mundial de la Salud, es decir, de que se puede practicar un aborto a partir de un problema psicológico, hasta una interferencia en los planes de vida personales o problemas económicos que le generan angustia a la madre”.

“Uno ve que de esta manera el aborto se termina extendiendo desde el límite de la edad gestacional hasta llegar casi prácticamente al día del parto. Este proyecto es perjudicial y termina siendo un aborto irrestricto hasta el último momento del embarazo”, advirtió la parlamentaria argentina.

El artículo 4 del proyecto de legalización del aborto establece que esta práctica se podrá realizar “hasta la semana 14 inclusive, del proceso gestacional”. El texto no pone como límite ningún tipo de causal.

Fuera de ese plazo, el aborto será permitido si “el embarazo fuere resultado de una violación, con el requerimiento y la declaración jurada pertinente de la persona gestante, ante el personal de salud interviniente”. Sin embargo, “en los casos de niñas menores de trece (13) años de edad, la declaración jurada no será requerida”.

El otro motivo permitido fuera de las 14 semanas de embarazo es “si estuviere en peligro la vida o la salud integral de la persona gestante”.

Sin embargo, el líder provida y politólogo Agustín Laje, aseguró en una reciente columna de opinión que, “en la práctica, el aborto queda legalizado sin plazos”.

“En esto consiste la trampa: la causal violación requiere simplemente una declaración jurada (no se abre ningún proceso penal, ninguna investigación, no se imputa a nadie), y la causal ‘salud integral’, en la medida en que se ampara en la definición de la OMS (art. 5 inc. f), contempla ‘salud psíquica’ y ‘salud social’, de modo que, por ejemplo, manifestar que un embarazo de 8 meses causa ‘estrés’ o ‘ansiedad’ (‘salud psíquica’) o ‘problemas familiares’ o ‘laborales’ (‘salud social’), podría fácilmente habilitar un aborto legal”, explicó.

El artículo 8 del proyecto de ley de Alberto Fernández dice que con las menores de entre 13 y 16 años, “se presume que cuentan con aptitud y madurez suficiente para decidir la práctica y prestar el debido consentimiento” a un aborto sin consentimiento de los padres.

Rezinovsky dijo a ACI Prensa que, “con respecto a la edad de las menores, es una ironía que una niña no pueda ir a sacarse una muela sin el consentimiento de sus padres, pero pueda ir a practicarse un aborto”.

Laje, por su parte, dijo “en la República Argentina se presume que una niña de 13 años no cuenta con aptitud ni madurez suficiente para comprar una etiqueta de cigarrillos o para beber una lata de cerveza o para votar a sus representantes políticos, pero sí que tiene la aptitud y madurez necesarias para someterse a abortos”. 

Para Rezinovsky, la principal crítica al proyecto de aborto del presidente Fernández es el momento de su presentación. “Creo que no hay momento más inoportuno para presentarlo que en diciembre, para presentarlo en menos de una semana en la Cámara de Diputados y menos de una semana en el Senado, para ser aprobado en la Navidad”, criticó.

“Considero que es una provocación para la gente de bien y la mayoría del país que está en contra del aborto. Y además, es una provocación total para todos los que somos cristianos, que celebramos el nacimiento de Jesús, y por hacerlo dos días después del día de la Virgen”, agregó.

La diputada señaló que lo que se quiere hacer desde el Gobierno, “como en todas las propuestas que hay sobre este tema y otras que tienen que ver con ideología de género, es normalizar: Es hacer creer que si es legal está bien hacerlo, eso es ideológico y va en contra del sentido común y del bien común”.

“Lamentablemente los proyectos que impulsan minorías, que tiene que ver con el aborto o la ideología de género, lo que hace es imponer su postura y, a todos ellos que disientan, llevarlos a una especie de clandestinidad de poder opinar, porque pronto son perseguidos y escrachados. Creo que va por ese lado este proyecto de ley que se viene impulsando desde hace varios años”, concluyó.

Datos sobre el proyecto de ley del aborto

El proyecto de ley del aborto se titula “Regulación del acceso a la interrupción voluntaria del embarazo y a la atención posaborto”, y fue elaborado por los ministerios de Salud y de Mujeres, Géneros y Diversidades en coordinación con la Secretaría Legal y Técnica de la Presidencia.

Junto a este texto, Fernández también presentó el proyecto de “Atención y cuidado integral de la salud durante el embarazo y la primera infancia”, elaborado por la cartera de Desarrollo Social. 

La Red Federal de Familias advirtió que la presentación de ambos textos es una “engañosa estrategia” del Gobierno para querer dar, con el segundo proyecto, una especie de “compensación” a otra ley que propicia la muerte “de seres humanos inocentes”.

Ambos proyectos comenzarán a ser tratados en forma paralela y en sesiones online a partir de la próxima semana.

Hasta el momento se destinarían dos jornadas para que se presenten entre 30 y 60 expositores del área científica, sanitaria, ético-religioso y judicial, teniendo cada uno 7 minutos.

El objetivo sería discutir los proyectos en diciembre para que una vez votado en el pleno de la Cámara de Diputados y si es aprobado -lo que se conoce como “media sanción”-, debería ingresar al Senado para su debate. El proyecto de 2018 fue aprobado en la Cámara de Diputados y fue finalmente rechazado por la mayoría en el Senado.