Radio Guadalupana

Después de rezar la oración del Ángelus, en la Solemnidad de la Inmaculada Concepción de la Santísima Virgen María, el Santo Padre invito a “ofrecer a nuestra Madre las flores que más le gustan: la oración, la penitencia, un corazón abierto a la Gracia”.

Renato Martinez – Ciudad del Vaticano

“Ofrezcamos a nuestra Madre las flores que más le gustan: la oración, la penitencia, un corazón abierto a la Gracia”, lo dijo el Papa Francisco después de rezar la oración mariana del Ángelus, de este martes 8 de diciembre, Solemnidad de la Inmaculada Concepción de la Santísima Virgen María, al recodar que, “esta tarde no se realizará el tradicional homenaje a la Inmaculada Concepción en la Plaza de España – precisó el Papa – para evitar el riesgo de conglomeración, como ordenan las autoridades civiles, a la que debemos obedecer”. Pero eso, afirmó el Pontífice, no nos impide ofrecer a nuestra Madre las flores que más le gustan: la oración, la penitencia, un corazón abierto a la Gracia. Además, el Papa recordó que, esta mañana muy temprano, fue en forma privada a la Plaza de España, y luego a Santa María La Mayor, donde celebro la Misa.

La Inmaculada y la Acción Católica

En sus saludos a los fieles de Roma y peregrinos de varios países que se dieron cita en la Plaza de San Pedro para rezar a la Madre de Dios, el Santo Padre se dirigió de manera especial al grupo de la Inmaculada, hoy, en la fiesta de la Inmaculada Concepción. Así mismo, el Papa saludó a los miembros de la Acción Católica Italiana que hoy renuevan su adhesión a la Asociación. A ellos les envió sus saludos y les deseó un buen camino, asegurándoles que reza «para que Cristo se forme en ellos» y para que sean artesanos de fraternidad. Finalmente, el Papa saludó a los representantes del Municipio de Rocca di Papa, que hoy – según la tradición – encenderán la Estrella de Navidad en la «Fortaleza» de la ciudad. “Que la luz de Cristo – concluyó el Pontífice – ilumine siempre a su comunidad”.