Radio Guadalupana

Con ocasión del inicio de la Cuaresma y de los Ejercicios Espirituales para el Papa y la Curia Romana, el Pontífice ha regalado un libro a sus colaboradores, que este año no podrán participar comunitariamente en los Ejercicios Espirituales, con el fin de que pueda ayudarlos en su vida espiritual..

Ciudad del Vaticano

“Este año no tendremos la gracia de poder contar con un Predicador de los Ejercicios. La situación actual impide la reunión de personas y por ello no podremos ir juntos a la Casa de Ejercicios”, lo escribe el Papa Francisco en la Carta que acompaña al libro, “Abbi a cuore il Signore”, que ha querido regalar a los Cardenales residentes en Roma, a los Jefes de los Dicasterios y a los Superiores de la Curia Romana, quienes habitualmente acompañaban al Pontífice en los Ejercicios Espirituales de la Curia Romana, en la “Casa Divin Maestro” de la localidad italiana de Ariccia.

Unidos en la oración los unos por los otros

Este año, debido a las normas restrictivas impuestas a causa del coronavirus, el Santo Padre y sus colaboradores de la Curia Romana no podrán “participar juntos” del tradicional encuentro espiritual al inicio de la Cuaresma. Por ello, el Papa Francisco los anima a que, cada uno de ellos tome esos días para hacer los Ejercicios Espirituales donde le sea más conveniente. “Yo también me uniré a todos – afirma el Pontífice – haciendo los Ejercicios aquí”. Y para  expresar esta unión, el Papa ha pensado en enviar a cada uno de sus colaboradores el libro: Abbi a cuore il Signore, con la esperanza de que pueda ayudarlos en su vida espiritual.

Ejercicios Espirituales de forma personal

Tal como lo había anunciado la Oficina de Prensa de la Santa Sede, el pasado 20 de enero de 2021, “dada la persistencia de la emergencia sanitaria, este año no será posible vivir comunitariamente los Ejercicios Espirituales de la Curia Romana en la Casa Divin Maestro de la localidad italiana de Ariccia. El Santo Padre ha invitado por lo tanto a los Cardenales residentes en Roma, a los Jefes de los Dicasterios y a los Superiores de la Curia Romana a hacerlos personalmente, retirándose en oración, desde la tarde del domingo 21 al viernes 26 de febrero”. Asimismo, recordamos que durante esa semana se suspenderán todos los actos del Santo Padre, incluida la Audiencia General del miércoles 24 de febrero.