Radio Guadalupana Online

Este 19 de marzo, día de San José, estamos celebrando las Bodas de Oro Episcopales de un gran hombre, un verdadero cristiano y un gran sacerdote y obispo: Mons. Ramón Ovidio Pérez Morales. Para la Arquidiócesis de Coro y para la Diócesis de Punto Fijo es una celebración muy importante por la inmensa obra que Mons. Ovidio realizó en estas tierras falconianas.

No es mi intención en este momento hacer un recorrido histórico por la vida de Mons. Ovidio pues, han sido muchos los que nos la han presentado y estoy seguro que lo han hecho mejor que lo que yo pueda hacerlo.

Mi intención en este artículo es resaltar las principales semillas que sembró este eminente Obispo y Pastor de nuestra Iglesia en Venezuela.

Considero que lo primero que hay que resaltar es su propósito de “agiornar” la diócesis de Coro y ponerla a tono con el Concilio Vaticano II. Desde que tomó posesión de esta diócesis Mons. Ovidio se dio a la tarea de implementar todo aquello que el Concilio Vaticano II propuso para la Iglesia Universal. Se esmeró porque en ella se pusiera en práctica el principio de una Iglesia de comunión y participación. Para eso era necesario darle la mayor participación a los laicos en la vida pastoral de la diócesis. Muchas veces le he escuchado a Mons. Ovidio que los laicos son la mayoría en la Iglesia y es un pecado tenerlos relegados a un último plano. Fueron muchos los hombres y mujeres que se unieron al trabajo apostólico de la Iglesia en Falcón, aportando lo mejor de sí mismos en la construcción de la Civilización del Amor.

Dentro de ese principio de comunión y participación comprendió que era necesario poner en marcha un instituto que congregara a “mujeres falconianas que quieran consagrarse totalmente a Dios y ponerse al entero servicio de la Diócesis bajo la conducción directa del obispo.”  (Pérez Morales, Carta Pastoral N° 10) Y así nace el Instituto Mariano Evangelizador que durante 38 años ha venido trabajando apostólicamente en nuestra Iglesia local.

Esta puesta al día de la diócesis con el Vaticano II necesariamente implicaba preparar convenientemente y dentro del espíritu del mismo concilio a los futuros pastores que guiarían esta Iglesia en Falcón. Y así nace el Seminario Mayor “San Ignacio de Antioquía”, que como dice Mons. Roberto Lückert ha sido una bendición de Dios para esta Iglesia local. Para Mons. Ovidio la fundación del Seminario viene a robustecer la misión histórica de Coro. “El Seminario será, con el favor de Dios, semillero permanente y abundante de pastores que sirvan a este pueblo falconiano hacia su desarrollo humano y cristiano, hacia la evangelización de su cultura, hacia la edificación de una <nueva sociedad>. Pastores que guíen y acompañen al pueblo de Dios en Falcón en un fructuoso peregrinar hacia la plenitud del Reino de Dios.”(Ibid.)

Otra de sus grandes preocupaciones es y ha sido la Evangelización de la Cultura que el Concilio Vaticano II nos ha propuesto en varios de sus documentos, pero, de manera especial en la “Constitución Gaudium et Spes”. Evangelizar la cultura es para Mons. Ovidio “hacer de la familia, del instituto educativo, de la empresa y el taller, del centro de salud, del medio de comunicación social, de la actividad política y del quehacer artístico, en fin de toda actividad humana una realidad penetrada en genuino espíritu evangélico, orientada según los valores del humanismo cristiano, animada por el amor de Dios y al prójimo.” (Pérez Morales, Carta Pastoral N° 38)

Consecuencia de lo anterior podemos decir que es la fundación de la Radio Guadalupana. La evangelización es la misión que el Señor nos ha dejado. Debemos ser portadores de la Buena Noticia del Señor y para ello debemos valernos de los medios más adecuados que cada época nos proporciona. Monseñor comprendió que para una mayor eficacia en el trabajo evangelizador era necesario tener una radio, pero, no cualquiera. Él la concibe como un medio que anime una educación “en la línea de lo más alto y noble humano y de lo auténtico evangélico…Ayudando a la familia, respaldando a la escuela. Abriendo al amor a Dios y al prójimo.” (Pérez Morales, Radio Guadalupana ¿por qué y para qué?)

Podríamos seguir enunciando otras grandes obras de Mons. Ovidio en este Estado Falcón, pero, me he querido enfocar solo en algunas de ellas. La Iglesia en el Estado Falcón le debe muchas cosas a este insigne pastor.

+ Mariano José Parra Sandoval