Redescubrir los dones y talentos es una tarea que todo cristiano ha emprendido en algún momento, con el fin de determinar para qué fue creado o qué propósito tiene Dios en su vida. Este proceso de discernimiento permite que los hijos de Dios busquen en su ser las maravillas que poseen y las pongan al servicio de los demás, como una forma de acercar la gente a la Iglesia, logrando, con ello, conformar la comunidad de discípulos misioneros que el Señor siempre ha expreso en su Palabra.

Hay muchos jóvenes, en particular, que les cuesta descubrir cuáles son los dones que poseen, les cuesta comprender cómo cultivarlos en favor de los que necesitan de él, pero Jesús, eternamente joven, siempre los guía hasta que logran ubicar lo que los hace felices, lo que le da sentido a su accionar y, por tanto, lo que los llevará a la salvación, según el grado de fe de cada uno.

Odalys María Medina Somaza, es una joven de 20 años de edad, perteneciente a la parroquia La Santa Cruz de Taratara, de la Arquidiócesis de Coro. Nació en Coro, estado Falcón el 03 de octubre del 2000, hija de Wilmer Medina y Juana Somaza, es la tercera de tres hermanas, tuvo una infancia muy divertida y alegre, fuera de la tecnología y centrada más en la convivencia con amigos y familiares a través de juegos tradicionales y de esparcimiento infantil. Sin embargo, gran parte del tiempo en su niñez la vivió con sus abuelos paternos, con quienes compartió hasta el día su partida a la casa del Señor.

Sus inicios en el camino de la fe los tuvo en la catequesis de comunión a los 10 años de edad, confiesa que en ella aprendió a rezar el rosario a la Santísima Virgen María, aunque a veces le costaba llevar la secuencia. Un día, un grupo de jóvenes de su parroquia le invitan a celebrar el día de Ntra. Sra. de la Candelaria, invitación que se extendió a todos los grupos catequéticos de esta comunidad, ella asistió con expectativa y expresa haber sentido el primer llamado del Señor a través de esta experiencia de fe, pero de una forma muy particular: por medio de la música.

Fue en el momento de la adoración que experimentó esa cercanía con Jesús sacramentado, era su primera vez frente al Santísimo, y al ver cómo los jóvenes alababan al Señor mediante la música, ella sintió que ése era su lugar, era su misión estar allí, y aunque desde niña le gustaba cantar, fue desde entonces que se interesó por cultivar este don cantándole al Señor en el sagrario.

Odalys posee un gran talento musical y una voz prodigiosa, por lo que desde su incorporación al grupo juvenil FRAJA (Fraternidad Juvenil Apostólica), su aprovechando los espacios que tenía con los jóvenes para mostrar su talento, en cada actividad que se promovía desde el grupo, ella se iba involucrando con aquellos que tenían mayor experiencia en la música católica, asumiendo liderazgos, en muchas ocasiones con temor, pero sus hermanos en Cristo la animaban a seguir sin miedo.

A los 12 años aprendió a tocar cuatro, con este instrumento musical comenzó a alabar a Dios, expresa haberse sentido menos en ocasiones, porque consideraba que el cuatro no era un instrumento tan llamativo como la guitarra para este tipo de servicio, pero comprendió que la belleza del don que poseía no se centraba en la herramienta que utilizaba para ejecutarlo, sino en el espíritu de servicio con el que lo llevaba a cabo, y fue así como le dio al cuatro una utilidad maravillosa cantándole al Señor con alegría y sin pena.

Luego a los 14 años aprende a tocar guitarra, toma clases de canto y de esa manera fue engrandeciendo el talento que posee, hasta el punto de participar en eventos musicales de la Pastoral Juvenil de su parroquia, de la Arquidiócesis de Coro y la Diócesis de Punto Fijo, después logró ser una de las cantantes del concurso Grandes Voces Falcón 2019, participando en tres de las seis galas realizadas, así mismo en el concurso virtual de escala internacional “Enviados 2020” auspiciado por la agencia y productora musical argentina Aguas Claras Misión, en la que figuraron como jurados los reconocidos cantantes de música católica Jhon Carlos, Atenas y Kairy Márquez, concurso en el que logró llegar a la tercera eliminatoria, quedando entre los doscientos mejores cantantes de los más de mil seleccionados de todas partes del continente americano.

Actualmente es estudiante de Administración de Aduanas en el Instituto Universitario de Tecnología José Leonardo Chirino de Punto Fijo. Por su estancia en la esta ciudad, ha tenido la oportunidad de servir en el ministerio de Música de la parroquia San Nicolás de Bari de esta jurisdicción eclesiástica, así como el ministerio de música de su parroquia de origen. Le gusta componer canciones que transmitan un mensaje evangelizador, así que su mayor inspiración al momento de escribir es la Palabra de Dios y la influencia que ha tenido en las experiencias de vida que ha enfrentado con ayuda de la oración, de hecho, siente que la mejor formar de dialogar con Jesús es a través del canto.

Esta joven ha querido aprovechar el don que le ha concedido el Señor para llegar a más personas, y desde hace unos años atrás ha tenido la iniciativa de enseñar a los más pequeños el valor de la música que se le dedica a Dios, educándolos en el canto y el aprendizaje de ciertos instrumentos musicales. Por esta misma razón, creó su canal de YouTube y redes sociales para mostrar, a través de estas plataformas digitales, la alegría de alabar al Señor, pues considera que la música es el medio por el que puede expresar sus sentimientos, es su manera de llegar al Padre y que otros también lo hagan.

En efecto, cada experiencia que ha tenido esta joven cantautora de música católica en su corta vida, le ha permitido comprender que la mejor forma de servir es viviendo en el Señor, afirma que ha sido gratificante donar su juventud en el servicio a Dios, no solo desde la música, sino desde la oración, el rosario, la acción pastoral con los jóvenes y la enseñanza de los niños. Es un modelo de lo que es crecer dejándose seducir por el Altísimo a través de los dones que él mismo ofrece a sus hijos más preciados, inspirándose en la gente que no se dejar vencer por las adversidades, pues de esa manera ella encuentra motivos para seguir luchando por lograr lo que aspira y desean en el Señor: ser una gran cantante de música católica con una historia que inspira.

Redacción José Alberto Morillo

Prensa Arquidiócesis de Coro

03 de junio de 2021