Radio Guadalupana

Plan de Renovación Pastoral

Renovación Pastoral en Venezuela

Poniendo en marcha el Concilio Plenario en Venezuela

1.    Etapas para la implementación del proyecto de Renovación y Evangelización de la Diócesis:

1.1. Información

Es un proyecto de espiritualidad en la línea del Vaticano II, los documentos latinoamericanos y del Concilio Plenario de Venezuela, que busca la participación de todos (Obispos, Sacerdotes, Diáconos, Religiosos, Religiosas, Laicos, Sociedad Civil, etc). Abarca todos los niveles de la Diócesis, o arquiDiócesis (servicios pastorales, agentes, estructuras religiosas y civiles) vistos como un conjunto, como un todo (globalidad).

Es un proyecto que quiere la renovación de la Iglesia y para esto organiza comunitariamente la vida del pueblo de Dios con un cuidado especial con los más pobres. Pretende tomar en cuenta y valorar a todos desde el principio, para activar un proceso lento, progresivo y global que envuelva a todos y a cada uno hacia la realidad del sueño de Jesús: “vivir la unión y la santidad”.

Es un proyecto que está inspirado en la composición del Buen Pastor que deja las ovejas en el redil y se va en busca de la oveja perdida. Al encontrarla la sana, la coloca sobre los hombros y la trae de vuelta de nuevo al redil.

Es un proyecto que pretende convertir la Iglesia particular en signo de comunión en la vida de sus agentes y en su proyección con la sociedad en general.

El método que utiliza es el prospectivo, que confronta la realidad del pueblo con el ideal de Iglesia, para realizar un diagnóstico y establecer un itinerario de formación que permita que la realidad diagnosticada se acerque al ideal.

En Venezuela, diversas Diócesis se han integrado a este proyecto, pudiendo señalar las siguientes: Ciudad Guayana, Calabozo, San Carlos, Mérida, Cumaná, Carúpano, Maracaibo, Arciprestazgo de Petare y Punto Fijo. Otras han solicitado asesoría tal es el caso de: Guanare, San Felipe, La Guaira, Caracas, Ciudad Bolívar, Maturín, Guarenas y Barinas.

En este proceso no estamos solos, contamos con la asesoría del Movimiento por un Mundo Mejor (MMM) y con el apoyo mutuo de las Diócesis ya involucradas.

1.2. Motivación.

Partimos de la constatación de las insatisfacciones que produce en los agentes el modo como llevamos actualmente la pastoral parroquial y diocesana.

Profundizamos en la realidad de que los cambios del funcionamiento de las Diócesis y parroquias no son un esnobismo sino una exigencia de la Nueva Evangelización que debe ser nueva en sus expresiones, métodos y ardor.

La renovación es una gracia o don de Dios. La Iglesia no puede renunciar a la renovación, es su condición de vida y de permanencia en el mundo (LG. 8).

“Exhorto ardientemente a los pastores de las Iglesias particulares a que, ayudados por la participación de los diversos sectores del pueblo de Dios, señalen las etapas del camino futuro sintonizando las opciones de cada comunidad diocesana con las de las iglesias colindantes y con las de la iglesia universal”, Nuevo Milenio Ineunte N° III.29.

“Es necesario renovar las parroquias mediante pequeñas comunidades eclesiales, corresponsabilizando a los laicos. También se debe renovar su capacidad de acogida y su dinamismo misionero con los más alejados”. (SD.  60).

La falta de unidad de criterios pastorales, la dispersión de esfuerzos y la insuficiente integración entre las diversas instancias, carismas y ministerios presentes en la iglesia, así como la ausencia de planes orgánicos, impiden que se desarrollen proyectos pastorales más amplios y demás largo alcance. Concilio Plenario de Venezuela. Instancias de comunión N° 73.

Para implementar la renovación pedida por la Iglesia es necesario profundizar en los criterios que ésta ha establecido a través de sus documentos y que se pueden resumir de la siguiente manera:

  • Convocar a todos de forma sistemática, constante y organizada.
  • Partir de los signos de la presencia de Dios para ofrecer lo que está a la medida de su crecimiento.
  • La acción pastoral debe partir de los pobres (los que no saben, no practican, no responden, no vienen, etc.)
  • No hay que destruir nada de lo que ya existe, sino orientar todo hacia lo que se quiere lograr, hacia la meta.
  • Hay que distribuir el mayor número de responsabilidades al mayor número de personas.
  • El proceso que se propone es lento, progresivo y global.
  • Construir el Plan Pastoral sobre el futuro querido. Trabajar para que acontezca la promesa, para establecer el reino.

En este primer momento, es necesario que los agentes conozcan las implicaciones de este proyecto a nivel diocesano y parroquial, para lo cual, es recomendable compartir experiencias ya vividas en las diferentes Diócesis que ya están caminando.

Es conveniente provocar en los agentes experiencias fuertes de retiro para profundizar en las implicaciones de conversión que requiere la espiritualidad de comunión que es la base de la propuesta pastoral.

La motivación debe llevar a que los participantes se enamoren de la propuesta, que no es solo una nueva metodología sino, como dice el Santo Padre, en NMI “Es un programa que ya existe, Es el de siempre, recogido por el evangelio y la tradición viva. Se centra, en definitiva, en Cristo mismo al que hay que conocer, amar e imitar” N°III, 29.

Debe haber un proceso de información en los agentes (Obispos, Sacerdotes, Diáconos, Religiosos, Religiosas, Laicos y Laicas), hasta llegar al consenso de optar por un plan de renovación que implique la vida y la misión de las Diócesis, parroquias y vicarías.

El principal motivador de este proceso es el Obispo y su(s) Vicario(s) quien(es) deben(n) sensibilizar a todos para realizar un discernimiento de la voluntad de Dios, optar por un proyecto concreto y organizar el equipo inicial de animación pastoral de la Diócesis que serán los motivadores de la fase previa.

1.3.  Fase Previa

El equipo inicial de animación pastoral de la Diócesis presidido por el Obispo y su(s) Vicarios(s) son los responsables de la convocación, animación, consulta, redacción definitiva, promover la espiritualidad de comunión y publicación de los modelos, que son los objetivos principales de esta fase.

Las reuniones y encuentros del clero deben vibrar con la espiritualidad y el reforzamiento de la conciencia del Presbítero, sanar las heridas de diferencias entre hermanos y fortalecer la conciencia de que junto con el Obispo tiene la responsabilidad de animar al pueblo de Dios. En estos espacios es conveniente profundizar los criterios pastorales y sus exigencias de conversión.

Durante toda esta fase es conveniente mantener involucrado al mayor número de personas posibles, pudiendo valorar con mucho provecho las asambleas diocesanas, el trabajo por zonas, parroquias y de equipos especializados.

Un registro importante de esta fase es poner a funcionar en la Diócesis el Equipo Diocesano de Animación Pastoral (EDAP) y en las parroquias los Equipos Parroquiales de Animación Parroquial (EPAP).

Para la implementación del proyecto es necesario dar unos pasos metodológicos que nos permitan una visión global de realidad y de las metas a lograr lo cual lo hacemos elaborando los siguientes cuatro modelos:

El Modelo de la Realidad

El primer modelo pretende realizar la primera aproximación al problema fundamental de la Diócesis a partir de las insatisfacciones en los siguientes renglones: en el pueblo en general, los servicios que se les ofrece (los agentes y las estructuras). Teniendo como referencia la primera aproximación al problema fundamental de la Diócesis, se realiza un análisis exhaustivo del contorno (realidad social) y el entorno (realidad eclesial) valiéndose de un instrumento de estudio elaborado por el MMM.

Modelo Ideal

Con el segundo modelo se pretende definir juntos la utopía de cómo queremos nuestra Iglesia (haciendo participar el mayor número de personas). Se trata de definir: la idea fuerza, fin y el objetivo último, los espacios comunitarios donde se integran las diversidades (Diócesis, parroquias, pequeñas comunidades, familia) y los espacios de servicios donde se promueven las diversidades (Obispo, párrocos, diáconos, ministros ordenados, agentes religiosos, agentes laicos).

Modelo de Diagnóstico

El tercer modelo implica la confrontación del modelo de realidad desde el modelo ideal; esto nos permitirá detectar el problema fundamental, que es lo que impide que la realidad camine hacia su ideal.

Modelo Operativo

Detectado el problema fundamental, se trata de elaborar un itinerario de evangelización para el pueblo como conjunto y para cada uno de sus miembros realicen un camino de la realidad hacia el ideal querido y definido por todos. Mientras se realizan los modelos se van dando pasos en la sectorización de las parroquias, integración y formación de los agentes, organización de los mensajeros, Carta de los Cristianos y algunas celebraciones multitudinarias para que el pueblo se vaya sintiendo parte del proceso de renovación.

En esta fase se elabora la oración del Plan que debe ser promovida en todas las instancias de participación de la Diócesis, parroquias y vicarias.

Toda Diócesis que ingresa en este proceso es ya miembro de la asamblea nacional y aprovecha todas sus instancias de formación y capacitación.

1.4.   Fase Operativa           

La elaboración de los modelos es momento propicio para la capacitación de los miembros del equipo animador diocesano a fin de que puedan cumplir con las tareas de: Acompañamiento, seguimiento y ayuda mutua.

Los obispos seleccionen personas capaces de asimilar y continuar el proyecto, no sólo en la Diócesis, sino de apoyo a otras Diócesis.

El apoyo mutuo entre las distintas Diócesis se establece en la asamblea anual a partir de las necesidades de cada una; de aquí la gran importancia de asegurar la participación de sus agentes (Obispo, vicarios y delegados de los EDAP). 2. ESTRUCTURAS

2.    Estructuras

2.1. Estructura Humana

Asamblea Nacional: es un espacio anual de encuentro, oración, reflexión, coordinación, animación decisión conformado por los obispos, los vicarios, delgados de los EDAP de las diócesis involucradas en proyecto de renovación y los representantes de MMM.

Comité Ejecutivo: Es el equipo nombrado por la asamblea nacional que hace operativa las decisiones, canaliza las propuestas y hace de punto de referencia para cualquier consulta que tenga relación con el proyecto de renovación pastoral. Se reúne dos veces al año.

El Grupo Promotor de MMM: Grupo de enlace entre la asamblea y el MMM que es el inspirador de esta propuesta de renovación pastoral.

Equipos Asesores Especializados: son personas que han desarrollado destrezas en diferentes aéreas del proyecto y sirven de apoyo para la implementación del proyecto.

Secretaria Ejecutiva: es la responsable de convocar, llevar las actas de los encuentros y enviar comunicaciones a los miembros de la asamblea.

Equipos Diocesanos: son los responsables de la convocación, animación, promoción de la espiritualidad de comunión en sus diócesis.

2.2. Estructura Física

Para representar y gestionar la integración del esfuerzo pastoral de las Diócesis se ha constituido la Asociación Civil “Servicio de animación comunitario de Venezuela”.

En este momento no contamos con un espacio físico pero las exigencias de operatividad hacen necesario un espacio y una persona que ejecute las tareas que implican las decisiones de las asambleas nacionales.

2.3. Estructura Económica.

Hasta este momento las necesidades económicas han sido en un clima de solidaridad y apoyo mutuo garantizando así algunos servicios fundamentales para esta primera etapa. Se ha logrado hacer un fondo inicial con el aporte anual de las nueve Diócesis que hasta el momento hacen parte del proyecto de renovación pastoral. Las grandes necesidades y exigencias de la implementación de este proyecto nos exigen presentar proyectos de financiamiento ante entidades nacionales e internacionales.

2.4. Estructura de Relaciones Interinstitucionales.

La asamblea nacional se relaciona con CEV a través de los obispos asistentes a la misma, con los departamentos de secretariados permanentes de CEV a través de las Comisiones Ejecutivas, con el Concilio Plenario venezolano (CPV), con los EDAP a través de los delegados diocesanos, con los seminarios y casas de formación a través de los Organización de Seminarios de Venezuela (OSVEN). Estamos en camino de relación con otros grupos ecológicos, organizaciones de solidaridad y otros grupos con fines humanitarios a nivel nacional e internacional.

Es un equipo de personas que constantemente se preocupa por el dinamismo pastoral del conjunto de la parroquia y lo promueve de acuerdo al Plan Diocesano de Pastoral.

El EPAP, actúa como equipo animador, el proceso del Plan de Renovación Pastoral sea comprendido e impulsado desde cada parroquia en sus diferentes etapas, del mis modo, ayuda en la programación de la pastoral de multitudes, la sectorización y comunicación (Etapa de sensibilización), y de este modo se siga promoviendo la conciencia y la práctica de la participación de todos los miembros del pueblo de Dios desde la vida parroquial.

¿Quiénes lo integran?

El equipo está conformado por el párroco que lo preside, por los vicarios parroquiales, por algún representante de los diáconos y por otras 5 / 7 personas, con sólida formación espiritual y doctrinal y con capacidad de promover el procesos de renovación. Si en la parroquia hay religiosas a tiempo completo para la pastoral, al menos una de ellas debe ser parte del E.P.A.P.

Funciones:

a) A partir del análisis y diagnóstico pastoral de la parroquia:

Ayudar a las diversas comisiones pastorales a elaborar su propia propuesta de programa, tomando en cuenta los planes diocesanos, que ha de presentar al CPP.

Elaborar técnicamente el Programa anual de la parroquia y sus programas específicos, de acuerdo con las indicaciones del Consejo Parroquial de Pastoral (CPP).

Ayudar al párroco en el cumplimiento de aquellas responsabilidades para las que no cuenta con otras ayudas.

Asegurar la marcha armónica del conjunto de la actividad pastoral de la parroquia supliendo carencias o previendo la solución de las mismas, siempre de acuerdo con el párroco y el servicio del Plan Diocesano.

b) Promover la espiritualidad de comunión, que origina y sustenta el Plan de Renovación Pastoral, y que constituye el sentido de toda renovación parroquial diocesana.

c) Promover la formación doctrinal, espiritual y pastoral de los agentes de pastoral.

d) Es miembro y actúa como equipo técnico del Consejo Parroquial de Pastoral y al servicio del mismo.

e) Es miembro de la Asamblea Parroquial, prepara el método y el procedimiento con que ella va a trabajar, y realiza las tareas que ella le puede encomendar.

f) Es la prolongación el E.D.A.P. en las parroquias y por lo mismo hay una relación de complementariedad y, al mismo tiempo depende del Vicario Episcopal de Pastoral para la Acción Pastoral.

d) Se relaciona con el Párroco: en amistad, fraternidad y de colaboración leal, además de obediencia activa, dialogal y propositiva.

e) Con otros organismos y realidades de la parroquia donde no necesariamente, tiene una relación especial sino la que en cada caso le asigne el Párroco.