Radio Guadalupana

Reseña Histórica

A partir de 1514, ya se encontraban en las costas del oriente de Venezuela antigua provincia de Nueva andalucía misioneros franciscanos y dominicos, quienes laboran mancomunadamente para evangelizar a los indígenas de la zona. Los franciscanos fundaron Cumaná en 1515 y comenzó formalmente la penetración del evangelio en tierra firme americana sin interrupción. El 17 de mayo de 1519 el rey Carlos I solicitó al papa Leon X la creación de la diócesis de Paria en la costa oriental de Venezuela. El papa erigió la diócesis y nombró obispo a un pariente de Adriano VI, Pedro Barbirio, quien no viajó a establecer la diócesis y el proyecto no se concretó y fue abandonado antes de 1521. Los franciscanos establecieron un monasterio en las cercanías de lo que es hoy Cumaná, y los dominicos, diez leguas al oeste, en Chichirivi. El ensayo evangelizador de los dominicos termina en 1520, por levantamientos, saqueos y muertes ocasionadas por los indígenas. Otros intentos, de igual carácter misional, se hacen en 1531 y en 1541.

La religión católica llegó al oeste de la provincia de Venezuela con la fundación de la ciudad de Coro en 1527 que trajo los primeros misioneros a la región, uno de los primeros conversos fue el Cacique Manaure, de los Caquetíos, que se bautizó con el nombre de Martín Manaure.

El 21 de julio de 1531, el Papa Clemente VII, mediante la Bula Pro Excellenti Prae Eminentia, dictada en Roma, designó a Coro, primera Diócesis en Venezuela dependiendo del arzobispado de Sevilla; correspondiéndole a Santa Ana de Coro, “Raíz de Venezuela” la ubicación de la sede; a tal fin designó como Primer Obispo al sacerdote español Rodrigo Bastidas, de unos veintiocho años, hijo del conocido conquistador del mismo nombre, quien funda Santa Marta la Primera Ciudad de Colombia y de Tierra Firme americana.

El sacerdote Bastidas ante la imposibilidad de presentarse en Coro para iniciar sus funciones, designó al Deán Juan Rodríguez de Robledo y para el cargo de Chantre (dignidad de la Iglesia), designó a Juan Frutos Tudela. El obispo Bastidas ocupó su alta responsabilidad en junio de 1534, realizó su apostolado en beneficio de la protección de los indígenas y en la construcción de la improvisada iglesia, que con el transcurrir del tiempo se convirtió en la Santa Iglesia Catedral, sitio donde el 4 de agosto de 1806, nuestro siempre Precursor, el Generalísimo Francisco de Miranda, colocó la bandera de la redención, distribuyó y colocó en la puerta su Proclama impresa en la corbeta Leander.

El obispo Bastidas también desempeñó la función colateral de gobernante civil de Coro. En 1542. Por motivos de salud se retiró del obispado para trasladarse a Santo Domingo, en esa isla caribeña murió el año 1570; le sucedió en el cargo el obispo español Miguel Jerónimo Ballesteros. Coro se mantuvo como sede del obispado de Venezuela hasta el 20 de junio de 1637, cuando pasó a Santiago de León de Caracas por disposición de una Real Cédula; el obispo para esa fecha era Juan López de la Mata; desde esa importante fecha, Caracas se convirtió en la Diócesis de Venezuela, sus autoridades crearon en 1696 el primer seminario (Santa Rosa de Lima), convertido en 1725 en la Real y Pontificia Universidad de Caracas y el 24 de junio de 1827 por disposición del Libertador en Universidad de Caracas, futura Universidad Central de Venezuela.

El 12 de octubre de 1922 fue restaurada y reconstituida definitivamente mediante la bula Ad munus del Papa Pío XI, como sufragánea de la Arquidiócesis de Maracaibo, siendo nombrado Obispo hasta 1939, Mons. Lucas Guillermo Castillo.

Le sucedió Mons. Francisco José Iturriza Guillén, quien se consagró el 18 de febrero de 1940 en la ciudad de Caracas y tomó posesión el 10 de marzo del mismo año, como Obispo de la Diócesis de Coro, la cual rigió durante 40 años.

El 11 de septiembre de 1980 toma posesión como nuevo Pastor de la grey falconiana, Mons. Ramón Ovidio Pérez Morales, quien procede de la Arquidiócesis de Caracas, de la cual venía siendo Obispo Auxiliar.

El 21 de julio de 1993, fue designado Obispo de Coro, el Excmo. Mons. Roberto Lückert León, por la Bula Venerabili Fratri, de Su Santidad Juan Pablo II. El nuevo Obispo de Coro toma posesión el 02 de octubre de 1993.

El 23 de noviembre de 1998, la Diócesis de Coro es elevada a Arquidiócesis Metropolitana mediante la Bula Usque omnium del Papa Juan Pablo II, dando por sufragánea a la Diócesis de Punto Fijo, creada en julio de 1997.El 20 de febrero de 1999 monseñor Roberto Lückert fue consagrado Arzobispo de Coro en la Catedral de Santa Ana.

El 25 de octubre del año 2016, Su Santidad Papa Francisco, nombró a Monseñor Mariano José Parra Sandoval, como segundo Arzobispo de Coro; su Toma de Posesión Canónica fue el 14 de enero del 2017, quien en la actualidad, realiza una loable labor en esta Iglesia Primada de Venezuela.